viernes, 19 de abril de 2013


Elaborador por:  NORMA CONSTANZA GORDILLO VÉLEZ – CC 38284474
a)  ¿Cuáles son las condiciones actuales de la actividad científica en Colombia?
El reconocido historiador, profesor universitario y periodista colombiano Jorge Orlando Melo (Medellín, 1942), haciendo un resumen de la historia de la ciencia en nuestro país[1], considera que el periodo de 1960 a 1980 fue el despegue de la actividad científica en Colombia; no obstante manifiesta sus actuales condiciones, para nada alentadoras:
§      Esta actividad aún es débil dado que los proyectos de investigación que se adelantan se hacen, mayormente, por un objetivo específico como el de obtener remuneraciones (premios).
§      La calidad de las revistas y las publicaciones científicas son de baja calidad, pues sus contenidos son “misceláneos”, con una distribución inadecuada y no cuentan con reconocimiento científico fuera del país. Como él mismo dice: “¿cuáles revistas colombianas figuran en los índices normales internacionales?”
§      Gran parte de los proyectos de investigación son irrelevantes, mal planeados, repetitivos y nunca se concluyen; las cifras que muestran una actividad científica aparente, en nada se comparan con lo que realmente se hace. El autor expresa que falta análisis de los resultados de la investigación en el país.
§      Los recursos asignados a la actividad científica son muy bajos, “lo que se refleja en laboratorios pobres, bibliotecas con colecciones incompletas y saltonas de revistas científicas, proyectos que fracasan por falta de algún elemento necesario e innumerables trabas burocráticas..”.
§      La comunidad científica que investiga, considera, es todavía minoritaria.
Asimismo, hay que considerar los grupos de investigación están desconectados a nivel nacional e internacional y sus esfuerzos son aislados, “y muy probablemente incongruentes, inclusive dentro de una misma área o línea de investigación, de una comunidad científica”[2].

No hay que olvidar tampoco que en Colombia se requiere del apoyo internacional para adelantar proyectos de investigación, pero, dentro del contexto latinoamericano, es un país de ingreso medio, lo que implica que sus posibilidades de acceso a la cooperación internacional no puedan ser considerables. Ejemplo de ello, el del científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo, quien desarrolla su investigación fuera del país y con apoyo de un país ajeno al suyo.

Aunado a lo anterior, en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre
de 2005, donde Colombia participó, se revisaron los compromisos que se habían adquirido en la materia y el balance no fue alentador, pues aunque hay progresos, éstos no son “ni contundentes ni generalizados”[3].



[2] Cooperación internacional en ciencia y tecnología: reflexiones en torno al caso colombiano, tomado de http://colombiainternacional.uniandes.edu.co/view.php/197/index.php?id=197
[3] Módulo Curso Seminario de Investigación, Salomón Gómez C. Bucaramanga, 2012. P.41

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