Elaborador por: NORMA CONSTANZA GORDILLO VÉLEZ – CC 38284474
a) ¿Cuáles son las condiciones actuales de la
actividad científica en Colombia?
El
reconocido historiador, profesor universitario y periodista colombiano Jorge Orlando Melo (Medellín, 1942), haciendo un resumen de la
historia de la ciencia en nuestro país[1],
considera que el periodo de 1960 a 1980 fue el despegue de la actividad
científica en Colombia; no obstante manifiesta sus actuales condiciones, para
nada alentadoras:
§
Esta actividad aún es débil dado que los proyectos de
investigación que se adelantan se hacen, mayormente, por un objetivo específico
como el de obtener remuneraciones (premios).
§
La calidad de las revistas y las publicaciones
científicas son de baja calidad, pues sus contenidos son “misceláneos”, con una
distribución inadecuada y no cuentan con reconocimiento científico fuera del
país. Como él mismo dice: “¿cuáles revistas colombianas figuran en los índices normales
internacionales?”
§
Gran parte de los proyectos de investigación son
irrelevantes, mal planeados, repetitivos y nunca se concluyen; las cifras que
muestran una actividad científica aparente, en nada se comparan con lo que
realmente se hace. El autor expresa que falta análisis de los resultados de la
investigación en el país.
§
Los recursos asignados a la actividad científica son muy
bajos, “lo que se refleja en laboratorios pobres, bibliotecas con
colecciones incompletas y saltonas de revistas científicas, proyectos que
fracasan por falta de algún elemento necesario e innumerables trabas
burocráticas..”.
§
La comunidad científica que investiga, considera, es
todavía minoritaria.
Asimismo, hay que considerar los grupos de
investigación están desconectados a nivel nacional e internacional y sus esfuerzos
son aislados, “y muy probablemente incongruentes, inclusive dentro de una misma
área o línea de investigación, de una comunidad científica”[2].
No hay que olvidar tampoco que en Colombia se
requiere del apoyo internacional para adelantar proyectos de investigación, pero,
dentro del contexto latinoamericano, es un país de ingreso medio, lo que
implica que sus posibilidades de acceso a la cooperación internacional no
puedan ser considerables. Ejemplo de ello, el del científico colombiano Manuel
Elkin Patarroyo, quien desarrolla su investigación fuera del país y con apoyo de
un país ajeno al suyo.
Aunado a lo anterior, en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2005, donde Colombia participó, se revisaron los compromisos que se habían adquirido en la materia y el balance no fue alentador, pues aunque hay progresos, éstos no son “ni contundentes ni generalizados”[3].
[2] Cooperación internacional
en ciencia y tecnología: reflexiones en torno al caso colombiano, tomado de http://colombiainternacional.uniandes.edu.co/view.php/197/index.php?id=197
[3] Módulo Curso Seminario de Investigación,
Salomón Gómez C. Bucaramanga, 2012. P.41
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